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    • 08 FEBR. 18
    El Aparato Respiratorio

    El Aparato Respiratorio

    EL APARATO RESPIRATORIO

    El aparato respiratorio consta de las vias aéreas que empiezan en la nariz y la boca y acaba en los alveolos, su finalidad es llevar aire a los pulmones con el fin de efectuar la difusión del oxígeno en los alveolos, es decir su paso a la sangre.  En el trayeco están la faringe, la laringe la tráquea, los bronquios y bronquiolos.

    La faringe es la encrucijada de la respiración y la digestión, la laringe separa la faringe de la tráquea. Para evitar falsas rutas alimenticias está la epiglotis una especia de válvula que se cierra en la deglución obstruyendo la via aérea al paso del alimento. Las cuerdas vocales responsables del nuestra fonación, dan paso a la tráquea.

    La traquea es un tubo cilíndrico compuesto de cartílago, fibras musculares y membrana fibrosa. Mide de 13 a 15cm de longitud en el adulto y su diametro anteroposterior es de unos 1,4 cm.  Al final de la tráquea se encuentra la carina que es la bifurcación de los bronquios principales que van al pulmón derecho e izquierdo respectivamente, cada bronquio principal se divide en bronquios lobares y estos en bronquios segmentarios y subsegmentarios que van disminuyendo de tamaño hasta los alveolos. Los pulmones están divididos en lóbulos, tres en el derecho: superior, medio e inferior, y dos en el izquierdo: superior e inferior. Los lóbulos a su vez se dividen en segmentos todos ellos aireados por bronquios lobares y segmentarios que se van ramificando a modo de árbol bronquial invertido, en ramas cada vez más estrechas hasta llegar a los alveolos.

    Los alveolos son una especie de saquitos microscópicos en donde acaba la via aerea que se pone en contacto con la sangre mediante los capilares sanguineos. Esta es la llamada unidad funcional del pulmón, el alveolo y el capilar. Ahí se produce la difusión de los gases, oxígeno y anhidrido carbónico. El oxigeno procedente del aire que inhalamos llega a los alveolos y allí, por un complicado sistema de presión osmótica, pasa al capilar sanguíneo y es conducido a los diferentes órganos de nuestro organismo. Lo contrario pasa con el anhídrido carbónico que pasa desde los capilares a los alveolos y de éstos al exterior con el aire exhalado.

    Ni que decir tiene que el aparato respiratorio es uno de los órganos más importantes de nuestro organismo. El aire que inspiramos se difunde por igual en todas las vias aéreas hasta alcanzar uniformemente los alveolos, por lo que cualquier tipo de inhalación ya sea aire limpio o aire contaminado tóxico, llegará a los alveolos. De la limpieza del aire que respiramos va a depender la calidad de vida de nuestros órganos.

    El sistema cardiorespiratorio cierra el círculo cardiopulmonar de la oxigenación y bombeo de la sangre a los tejidos. La sangre llega procedente de los tejidos al corazón derecho, de ahí mediante el ventrículo derecho es bombeada a través de la arteria pulmonar hacia los pulmones en donde se oxigena a la altura de los alveolos. Una vez oxigenada desde los capilares pasa a las venas pulmonares que la conducen al corazón izquierdo y desde allí por medio del ventrículo izquierdo, la sangre es impulsada hacia todas las células y tejidos del organismo.