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    • 07 FEB 14

    Cáncer de pulmón

    El cáncer de pulmón es una de las causas más comunes de muerte por cáncer en muchas partes del mundo. En la actualidad, ha desplazado a la enfermedad coronaria como primera causa de muerte de hombres y mujeres en los Estados Unidos. Solamente el 15% de los pacientes diagnosticados con esta enfermedad puede ser tratado con éxito (definido como supervivencia a los cinco años)1 y lo peor, este índice de supervivencia no se ha modificado en los últimos 20 años.

    El carcinoma pulmonar puede ser de tres tipos: el adenocarcinoma, el carcinoma escamoso o epidermoide y el carcinoma de células pequeñas.

    El cancer de pulmón es el principal cáncer en el mundo, ya sea considerando el número de casos o como causa de muerte. Casi el 60% de los casos nuevos ocurren en países desarrollados. Los porcentajes más altos se encuentran en Estados Unidos y en Europa del Norte. Es, con mucho, el cáncer más común en varones. La incidencia en mujeres es menor, pero debido a cambios en la epidemiología está aumentando considerablemente en los países en desarrollo, aunque en los países desarrollados el número parece haberse estabilizado. El cáncer de pulmón es una enfermedad de muy mal pronóstico. La supervivencia a los 5 años es muy baja, 5% en muchos países en desarrollo, 14% en USA, 11% en España. En contraste, las otras tres causas de muerte por cáncer más importantes (mama, colon y próstata), presentan una supervivencia de más del 60% a los 5 años.

    Las razones fundamentales por las cuales el pronóstico de esta enfermedad no ha variado en tanto tiempo se debe, por una parte, a la inexistencia de screening efectivos de diagnóstico precoz y por otra, a que el 85% de los casos, en el momento de ser diagnosticados, presentan metástasis.

    Es bien conocido que los cánceres detectados precozmente tienen un mejor pronóstico. De los cuatro cánceres más comunes en el ser humano (pulmón, mama, próstata y colorectal), el cáncer de pulmón es el único en el que no se han recomendado métodos de screening. Sin embargo, las nuevas técnicas radiológicas, especialmente la TAC espiral, la citometría de esputo y los métodos de autofluorescencia broncoscópica hacen que, si bien no se preconizan en estudios sistémicos de población (debido sobre todo al alto coste de las exploraciones) sean armas a tener en cuenta sin duda en los enfermos que presenten alto riesgo de padecer cáncer de pulmón.

    La primera razón  por la cual los resultados son tan desalentadores es que la gran mayoría de los cánceres de pulmón se diagnostican en un estadio muy avanzado, cuando el tumor es invasivo y no hay posibilidad de tratamiento curativo. Sin embargo, si la distribución de estadio pudiera cambiarse de modo que el mayor porcentaje se detectara precozmente, como por ejemplo con citología de esputo, TAC espiral y Broncoscopia, la supervivencia mejoraría dramáticamente aún sin cambiar los resultados de los tratamientos actuales para cada estadio. Después de la cirugía, la supervivencia a los cinco años de los pacientes que han sido diagnosticados en una etapa precoz (carcinoma “in situ” o microinvasivo) es de más del 90%.

    El cancer de pulmón resulta ser la primera causa de muerte por cáncer en el mundo. Estados Unidos y Europa occidental presentan más de la mitad de los casos recogidos. Se estima que en los Estados Unidos el número de casos nuevos anuales es de 171,600, con 158,000 muertes.

    Los factores de riesgo más importantes incluyen el tabaco y sustancias carcinogenéticas o co-carcinogenéticas como el arsénico (trabajadores del vidrio, esmalte, pesticidas), asbesto, polvo de carbón, cromo, productos vinílicos, o productos químicos derivados del éter clorometil metil y las afecciones crónicas del pulmón como la fibrosis pulmonar idiopática o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

    La supervivencia media a los 5 años para los carcinomas con estadio limitado está entre el 5 y el 15%. Para los carcinomas con enfermedad sistémica , es decir, cuando el cáncer se ha extendido a otros órganos, la supervivencia se reduce hasta por debajo del 5% aproximadamente. La mayoría de los pacientes tienen más de 50 años de edad.

    Los síntomas son variados y pueden confundirse con otro tipo de patología respiratoria más banal. De ahí lo dificil que es diagnosticar el cáncer de pulmón si no utilizamos otros medios a nuestro alcance. La tos es el síntoma más frecuente sobre todo en el carcinoma escamoso. La hemoptisis (expulsión de sangre procedente del pulmón con la tos), ocurre entre el 35 y el 50% de los casos. La disnea o sea la dificultad a respirar, se debe a la obstrucción endobronquial o a la compresión extrínseca; el dolor torácico persistente nos hará sospechar metástasis óseas en las estructuras de la pared torácica. Cuando el tumor está dentro de los bronquios, puede causar ahogo neumonitis obstructiva con fiebre, dolor costal o derrame pleural.

    Cabe esperar que la mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón, sobre todo los que no son candidatos quirúrgicos, necesite tratamiento paliativo local en algún momento del curso de su enfermedad, con la intención de mejorar en forma parcial o completa el grado de obstrucción bronquial.